Pasaron los días, nos juntábamos. Le tomé mucho cariño, antes no hablábamos mucho, pero era divertido estar con él. Estábamos en la playa, él se metía al agua; pero yo no.
-¡Dale! ¡ven! - él insistía.
-Que no, no & no -le decía, sin mirarlo, leyendo una revista.
-Tú te la buscaste - me dijo, mientras se acercaba a mi.
-No Migue, no - empecé a correr riéndome, pero me alcanzó.
-Sí Clarita, sí, ¡diviértete! - me dijo alzándome & yendo al agua, tentado de risa.
-No Migue, te digo que no, no & no, bajame - dije zarandeándome mientras me reía.
-Es la playa, mójate - me dijo tirándome adentro del agua de la playa.
-¡Migue! - dije, molesta, pero a la vez riéndome, me paré, & lo empujé; pero me caí con él.
-Perdón, pero tienes que disfrutar tu viaje - dijo él & me tiró agua.
-Che, ya es bastante con las olas, así que... - dije & le tiré más agua con un poco de arena.
-Eso te pasa por ser rencorosa - me dijo & me tiró arena.
Estuvimos un buen rato jugando, luego salimos. Me sequé & me quedé así, total era la playa ¿no?. Cuando estaba en mi departamento, recibí una llamada de Migue. Nos juntamos a comer, fue todo muy lindo.
Apreciaba los momentos que pasaba con él, que aunque pasó tanto tiempo me seguía recordando. Las amistades así eran lindas, porque tenías a alguien con quién contar siempre.
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