-Hola - dijo tímidamente - me llamo Miguel.
-Hola, soy Clari - dije - toma - & le di el caracol.
-No, quédatelo, ya tengo muchos - musitó mostrándome los que tenía.
-¿Te conocía? - le pregunté, realmente lo encontraba tan desconocido pero a la vez tan familiar.
-Creo que sí Clarita, ojalá que hayas encontrado tu lápiz - me dijo cuando me acordé, era mi compañero de jardín, creo que hace años que no lo veía. Le di un abrazo que ni él hubiera pensado que podía darle, pero respondió sin problema.
-¿Viniste solo? - le pregunté.
-Sí ¿tú igual? - dijo como adivinando.
-¡Claro! - respondí.
Empezamos a hablar, estuvimos toda la tarde, además nos metimos al mar un rato. Luego me fui a mi departamento.
Era lindo encontrarse con amigos de la infancia & recordar esas épocas, en las que no teníamos presiones, todo eran cuentos, podíamos ser un rato sirenas & al otro hadas. Esas épocas eran inolvidables, me encantaría poder volver a vivirlas. Ahora tenía muchas presiones, tenía que buscar un trabajo, pagar la renta, si no pagaba me iban a echar de mi departamento, además de comprar todo para poder sobrevivir. No entiendo como antes podía decir 'Quiero crecer' sin pensar que es lo más feo del mundo. Encontrarme con él fue algo, lindo en si. Me iba a ayudar a despejar la cabeza, para sacarme de la cabeza a mi novio, lamentablemente ex. Este viaje lo único que hacia era recordármelo, como una pesadilla.
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