viernes, 24 de febrero de 2012

Capítulo 29.

'Quiero decirte algo' afirmé mirando para abajo, ella sonrío & preguntó qué quería decirle. Era complicado, no sabía cómo decirle, era la primera & la única vez que iba a hacer esa pregunta, así que quería sonar convincente, & demostrarle cuan importante era esa pregunta.
'Eres demasiado importante para mi, solo quiero pasar la vida contigo, con la mujer que me hace feliz & con nuestra hijita, con Celeste. Te amo ¿sabes? no me voy a cansar de repetirlo, porque es la verdad. Tú ¿quieres pasar el resto de la vida conmigo? ¿te casarías conmigo?' en ese momento, con una sonrisa en mi rostro & en el suyo, saqué un anillo & se lo puse. Sabía que no iba a decir que no, ella me besó.
En el momento de la boda, cuando la vi, tan hermosa, como siempre, pero con su vestido blanco, su ramo de flores, ahí parada, con su hermosa sonrisa, pasó por mi mente todos los momentos, en que era feliz, porque estaba con ella. Cuando estábamos en la playa, cuando hablábamos por teléfono, cuando trabajábamos juntos, cuando ella lloraba & yo no sabía qué hacer, cuando ella me decía que yo la hacía sufrir, cuando la besé, cuando fuimos felices juntos, todo lo que había pasado & ella seguía ahí, conmigo. Ahí fue cuando me di cuenta que nuestro amor era verdadero & fuerte.
**
Ahora, leyendo todo lo que había escrito Clari, me di cuenta de todo lo que pasamos & de que para las chicas, a veces lloran por hombres que no valen la pena. Sabía que todo los consejos que escribió Clari, le iban a servir a Celeste, leía página por página, me acordaba de todo lo que pasó, lo que pasa & lo que seguirá pasando. La veía una & otra vez, seguía amándola como al principio. Cuando llegué al fin del cuaderno, leí las últimas palabras
"Nunca llores por alguien que no merece tus lágrimas, ama la vida, ama a tus amigos & a tu familia, sé feliz, vive la vida como si fuera el último día. No sigas el ejemplo de otros, sé vos, sé única. Nunca, pero nunca, te dejes vencer por alguien, vos levántate, no dejes que alguien borre tu sonrisa. El amor existe, busca a la persona indicada, que podrá alegrar tus días como nadie más"
 Me di cuenta, que amo a Clari muchísimo, & me mantendré con ella siempre.
Fin.
 

sábado, 11 de febrero de 2012

¡Vacaciones!

Capítulo 27.

[Desde ahora narra todo Migue].
Después de dos meses, ya vivíamos una vida normal con Celeste. A veces se despertaba de noche pero todo lo valía la pena, porque iba a ser una gran compañía para nosotros, iluminaba nuestras vidas. Nunca me había imaginado lo que sería que alguien te diga 'papá', & cuando la escuché decir eso, me sentí tan feliz. Era papá, de una nenita hermosa, estaba orgulloso. La mezcla de sentimientos era hermosa.
Pero había algo que faltaba, & era la boda. Teníamos una hijita, 3 años de novios & bueno, deberíamos casarnos. Pero lo que no sabía era cómo pedirle matrimonio, tendría que ser algo especial, & muy. Era la unión entre 2 personas, en este caso de Clari & mía, para siempre. Me gustaría hacer algo muy especial, sabía lo que le gustaba a Clari, ella no era de siempre querer cosas especiales, pero muchas veces me había nombrado como si ese momento sería muy especial para ella, por eso lo quería hacer así. Iba a ser especial, me lo propuse.
Compré los anillos, un día la invité a cenar & luego volvimos a casa, donde había planeado decirle.

martes, 7 de febrero de 2012

Capítulo 26.

¡Estaba despierta! ¡al fin lo estaba! me saludó lo más bien con Celeste en sus brazos, yo fui & la besé, tanto que esperé para ese beso, tanto que esperé para escuchar su dulce voz, tanto que esperé para el simple hecho de verla feliz. Charlamos mucho, & le dije que no quería perderla, que estaba feliz de tener una bebita, que la criaríamos juntos & que no la iba a dejar ni lastimar nunca. Luego entró Vale, estuvieron hablando un buen rato, cuando empiezo a ver todo borroso, todo se puso negro & cuando volví a abrir los ojos, me di cuenta que todo había sido un sueño, que ella seguía dormida, inmóvil, ahí. Pensé que el sueño había sido real, pero no. Era un sueño, los sueños se cumplen, yo quería que despertara, no quería perderla, nunca quería perderla.
-Miguel, si no despierta hoy es probable que... ya sabes - me dijo el doctor, no evité llorar, & lo abracé al doctor. No tenía a quién abrazar, pero necesitaba un abrazo.
-¿Va a despertar, no? - pregunté.
-Eso se verá.
Fui a la habitación, & me arrodillé al lado de la camilla, allí lloré. Le tomé la mano, & dije 'despiértate, por favor Clarita, no podría vivir sin ti', & cerré los ojos. Fue lo único que podía hacer para descargar toda mi tristeza: llorar. Para liberar la tristeza, el dolor & el miedo que tenía dentro. 'Migue' escuché de su propia voz, creo que ya estaba alucinando, me sequé las lágrimas, miré para arriba & me di cuenta que ¡Clari estaba despierta! la besé al igual que ella lo hizo, & llamé a los médicos, luego de decirle que la amaba.

Capítulo 25.

Habían pasado 3 días, Clari no despertaba. Me daba miedo. Mi bebita ya estaba bien, estaba durmiendo en la cuna al lado mío. Casi no había estado en el departamento, dormía en el hospital, solo iba para cambiarme & darme una ducha. Abrí la mochila que había traído Clari para sacar ropa para vestir a nuestra bebita. Debería ponerle nombre. Me acordé de algo en ese momento...


-¿Cómo se va a llamar? - pregunté sonriente, al igual que ella estaba.
-No sé, me gusta Celeste - afirmó sonriente.
-Em, no sé, ¿no te gusta otro? - no me había gustado mucho.
-No sé, después vemos ¿dale?
-Dale
**
No sé por qué le había dicho que no, decidí llamarla así: Celeste. A ella le gustaba, entonces así se iba a llamar, solo por ella.
Seguí buscando ropa, cuando vi que había un cuaderno. Lo saqué de allí, me acuerdo cuando se lo regalé...

-Mira, te traje esto de Colombia - sonreí & se lo di.
-¡Gracias Mi! ya sé qué voy a hacer con el - sonrío & me besó.
**
Empecé a leer, hoja por hoja. Decía todo lo que habíamos vivido, me acordaba a la perfección cada momento...

-Alzame - pidió Clari.
-¿Por qué? - reí.
-¡Dale! - pidió haciendo puchero.
Se subió a caballito & empezamos a caminar así por el parque, hasta que me cansé & la dejé en el piso.

-Mira la cadenita que te compré - sonreí. Ella se levantó el pelo & yo le puse la cadenita.
-¿Me prometés que nunca me vas a lastimar?
-Es lo que menos querría en la vida

-Migue, tengo algo importante que decirte
-¿Qué?
-¡Voy a tener un bebé!
-¿En serio? - la abracé & le di un beso. No creí que eso estaba pasando, una nenita iba a cambiar nuestra vida.
**
Fui hasta atrás de todo el cuaderno, había un sobre, lo abrí. Había fotos nuestras, algunas cartas que le había hecho, unas ecografías, & un anillo. Ese anillo, que le había regalado en nuestro primer aniversario. El que le dije que sería una muestra de amor. También vi que había otra cosa ahí, el caracol. El caracol que hizo que nos encontráramos en la playa, el que se lo dio a ella para que lo guarde.
Estuve toda esa tarde con Celeste, la cambié, todo. La tenía a upa, esperando a que Clari despierte, cosa que no hacia, & me asustaba. El doctor me dijo que no debería llevar tanto tiempo dormida. Me asustaba que no despierte más, no volver a hablar nunca con ella, no volver a besarla, simplemente: no podía perderla. Cuando Celeste ya estaba dormida, yo lloré, me quedé dormido así. Cuando me levanté, realmente mi mundo cambió, no lo podía creer, no podía creer lo que pasó.

lunes, 6 de febrero de 2012

Capítulo 24.

Me preguntaba qué había pasado, mi bebita nació prematura & mi novia tenía riesgos de vida. Las amaba, no podía dejar que pase esto. Tenían todo una vida por delante. Me senté al lado de la puerta, & no evité llorar. Me dormí arriba de un sillón que estaba dentro de la habitación, sin pensarlo. Tenía la esperanza de que cuando me levantara, ella también lo esté, pero no. Me sentía devastado, fui a ver a mi hijita, ella también estaba dormida, pero era normal. 
Luego de unas horas, llegó Vale. Ingresó llorando, & ya me la venía venir. Lo primero que hizo fue abrazarme, le respondí el abrazo. Fue como un hombro para llorar.
-Decime que está bien
-No te puedo decir nada - miré para abajo. 
Ella siguió llorando, a lo cual yo respondí así también. No pensé que nunca iba a pasar ese momento, no pensé que iba a pasar el momento en que no iba a poder a ver más a la una de las personas que más amaba.
-Estás hace mucho tiempo, ¿no querés ir a tomarte una ducha, por lo menos? - preguntó Vale, accedí, porque hacia calor ese día, pero quería volver lo antes posible. Quería que despertara, eso quería. 

Capítulo 23.

Pues, era verdad lo que decía. Podía hacerme feliz. ¿Quién hubiera creído que me acompañaría en mis días de soledad? nadie, hasta ese día en la playa. Solo él podía hacerme sentir tan especial, & lo demostró en esos 2 años que estuvimos juntos, demostró que me amaba & que era en serio. Estábamos esperando una linda bebita, ya estaba de 9 meses. Era como cualquier tarde, cuando rompí bolsa. Pegué un ligero grito & Migue se dio cuenta instantáneamente qué pasaba. En poco tiempo ya estábamos en el hospital.
Narra Migue
-Miguel, María Clara, em, no está bien, su hija está bien pero ella...
-¿Estará bien no?
-Eso ha de verse, por ahora, no es muy mejorable su estado.
En ese momento, no evité sentir un nudo en la garganta. Tenía que ser fuerte, ahora tenía una hijita a quién cuidar, a quién quería cuidar con la persona que amaba, con la que quería compartir mi vida hasta el final. No quería perderla, no quería. Cuando entré en la pieza donde estaba, a la madrugada, estaba durmiendo. Parecía un angelito. Temía perderla, temía que no se despierte mal. Sería una pesadilla.
Pasé a ver a nuestra hija, todavía no teníamos un nombre, no había podido hablar con Clari desde entonces. Tenía los ojos de Claru, así, tan hermosos. Era muy parecida a ella, realmente era hermosa, hermosa era nuestra bebé, la que quería criar con Clari.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Capítulo 22.

Seguía lloviendo, por suerte volvió la luz. Ya eran las 10pm & no paró desde que empezó. Ya no llovía tanto, pero tampoco dejaba de llover. Migue tuvo que aceptar quedarse a dormir en mi departamento, pues eso era divertido porque podía pasar más tiempo con él. Desde que lo conocí, todo cambió. Cuando lo conocí no me había dado cuenta de que él era la persona indicada para combatir mi soledad. Me di cuenta de que él era el único que podía hacerme sentir especial con tan solo unas palabras.
Miré por la ventana que salía al balcón & todavía llovía. Llovió como hasta las 12am, hora en la que todavía seguíamos despiertos.
-Claru, ya paró, voy a casa - dijo Migue.
-¡No! quedate - sonreí.
-No, la promesa era que cuando pare me iba a ir - replicó.
-Pero yo quiero que te quedes, sería una noche perfecta si estás conmigo - miré para abajo & sonreí.
Migue ya estaba caminando hacia la puerta pero cuando dije eso, se dio vuelta & se acercó a mi, simplemente eso: me besó. Como siempre lo hacia, con toda su delicadeza, con toda su ternura.

Capítulo 21.

Todo iba bien, pero existía la posibilidad de arruinar el momento, & sucedió: empezó a llover. Nos escondimos debajo de un árbol. Abrí mi cartera, & saqué un paraguas. '¿Tienes eso guardado en tu bolso?' preguntó Migue & río, yo solo reí, pero no respondí. Lo abrí, pero él se ofreció a llevarlo. Llegamos a mi departamento, el anterior estaba más cerca. Migue se iba a ir, pero yo le insistí en que se quede. Llovía, realmente llovía mucho. Después de tanto insistirle, aceptó con la condición de que apenas termine de llover, regresaría a su departamento.
Ya que aceptó a quedarse, yo empecé a preparar unas hamburguesas, él siempre se ofrecía a ayudarme en todo, pero a veces me daba cosa, no sabía qué, pero él siempre me ayudaba en todo & yo... nada. Por eso me sentía culpable. Él se puso a cocinar las hamburguesas conmigo, aunque no le haya pedido. Lo hacia por ¿placer? no sé por qué, pero lo hacia.
Comimos hamburguesas. Todavía no había terminado de llover, era mejor, pero peor. Volvimos a ver la película en la que yo me había quedado dormida. Cuando estábamos viendo el final, todo se apagó: ¡se cortó la luz eléctrica! era la mejor parte de la película, ahora me había quedado con ganas de ver cómo terminaba.
Se escuchó un trueno, & sin querer queriendo pegué un grito. Me abrazó. 'Tranquila' me dijo. Las tormentas eléctricas me hacían acordar tanto a ese día, el cual no quería recordar, el cual había sido horrible, por eso me daba miedo que vuelva a pasar, que vuelva a sufrir tanto como ese día.
Había mucho viento, algunos truenos & seguía lloviendo.
-Parece que no te vas a poder ir - reí.
-No, parece que no - repitió, quedó en suspenso & luego ambos reímos. Todavía había un poco de luz solar, pero ya se iba a acabar, así que aproveché a buscar velas que tenía guardadas de no sé cuándo, & traje un colchón que tenía guardado de cuando las chicas venían a dormir, para dormir yo. No sé, no me daba para hacerlo dormir a Migue en el sillón o en el colchón. Él prendió las velas, aunque no se lo haya pedido. Se lo pasaba haciendo cosas que no le pedía, era realmente tierno, reí. '¿Qué pasa que te reís? preguntó Migue desde el living. Le respondí que nada & volví a reír.
¿Se notaba mucho que me gustaba reír? ¡me gustaba ser feliz! tenía que ser feliz mientras podía, tenía que sonreír aprovechando que todavía tenía dientes.