Seguía lloviendo, por suerte volvió la luz. Ya eran las 10pm & no paró desde que empezó. Ya no llovía tanto, pero tampoco dejaba de llover. Migue tuvo que aceptar quedarse a dormir en mi departamento, pues eso era divertido porque podía pasar más tiempo con él. Desde que lo conocí, todo cambió. Cuando lo conocí no me había dado cuenta de que él era la persona indicada para combatir mi soledad. Me di cuenta de que él era el único que podía hacerme sentir especial con tan solo unas palabras.
Miré por la ventana que salía al balcón & todavía llovía. Llovió como hasta las 12am, hora en la que todavía seguíamos despiertos.
-Claru, ya paró, voy a casa - dijo Migue.
-¡No! quedate - sonreí.
-No, la promesa era que cuando pare me iba a ir - replicó.
-Pero yo quiero que te quedes, sería una noche perfecta si estás conmigo - miré para abajo & sonreí.
Migue ya estaba caminando hacia la puerta pero cuando dije eso, se dio vuelta & se acercó a mi, simplemente eso: me besó. Como siempre lo hacia, con toda su delicadeza, con toda su ternura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario